Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global

63 La naturaleza y ciencia del veneno animal | Alberto Sánchez Vialas, Rafael Zardoya y Aida Verdes D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global Las arañas (orden Araneae) y escorpiones (orden Scorpiones) son probablemente los ejemplos más conocidos cuando pensamos en animales venenosos. Ambos grupos han evolucionado cócteles de toxinas muy complejos, formados principalmente por péptidos capaces de actuar con una gran especificidad sobre el sistema nervioso de sus presas. Estos venenos les permiten inmovilizar con rapidez a insectos y otros artrópodos, e incluso defenderse de depredadores de mayor tamaño como algunos vertebrados. Los miriápodos (subfilo Myriapoda), como las escolopendras (género Scolopendra ), aunque menos presentes en el imaginario colectivo cuando se piensa en animales venenosos, emplean también toxinas muy potentes. Utilizan las forcípulas, unos apéndices modificados situados en la cabeza, para inyectar el veneno mientras sujetan a la presa. Algunas especies de gran tamaño son capaces de someter presas sorprendentemente grandes en relación con su cuerpo, como pequeños roedores, reptiles o incluso aves. Su velocidad, comportamiento agresivo y potente veneno convierten a estos artrópodos en depredadores formidables y a menudo subestimados dentro del mundo de los animales venenosos. Araña viuda negra (género Latrodectus )

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