Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global

59 La naturaleza y ciencia del veneno animal | Alberto Sánchez Vialas, Rafael Zardoya y Aida Verdes D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global piel como mecanismo de defensa frente a los depredadores. Estas ranas advierten de su toxicidad mediante llamativas coloraciones aposemáticas, es decir, con patrones brillantes y marcados contrastes que funcionan como una clara señal visual, indicando a los depredadores que se trata de un animal peligroso de ingerir. Las toxinas de estas ranas han sido utilizadas tradicionalmente por pueblos indígenas para impregnar las puntas de las flechas de caza, lo que dio origen al nombre común de este grupo de ranas. Otros anfibios, como el gallipato ( Pleurodeles waltl ), el tritón más grande de Europa y muy común en la Península Ibérica, emplean estrategias defensivas tan eficaces como sorprendentes. Cuando se siente amenazado, el gallipato es capaz de proyectar parcialmente las costillas, cuyos extremos afilados atraviesan su piel. Las costillas quedan impregnadas de secreciones tóxicas que produce mediante glándulas cutáneas y actúan como mecanismo de defensa ante cualquier depredador que intente morderlo o capturarlo. El gallipato se considera por tanto un animal venenoso, ya que es capaz de inyectar toxinas mediante sus afiladas costillas. Rana punta de flecha (familia Dendrobatidae)

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