Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global
58 La naturaleza y ciencia del veneno animal | Alberto Sánchez Vialas, Rafael Zardoya y Aida Verdes D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global Aunque en el lenguaje cotidiano los términos venenoso y tóxico suelen usarse como sinónimos, describen estrategias biológicas muy distintas. La diferencia no reside tanto en la potencia química de la sustancia, ya que ambas pueden ser extremadamente eficaces, sino más bien en la composición molecular de las toxinas que forman parte de las secreciones y, sobre todo, en la forma en que son transmitidas. Los animales venenosos inyectan activamente su veneno en otro organismo mediante estructuras especializadas como colmillos, aguijones, espinas o espolones. En este caso, los efectos del veneno suelen ser muy rápidos, dirigidos y dependientes de la dosis inoculada. A nivel molecular, estos venenos están compuestos mayoritariamente por péptidos y proteínas que actúan sobre dianas fisiológicas muy concretas, como canales iónicos, receptores nerviosos o procesos de coagulación. Los animales tóxicos, sin embargo, no tienen la capacidad de inyectar las sustancias químicas que producen. Sus toxinas actúan de forma pasiva, produciendo efectos nocivos sólo cuando otro organismo los muerde, los ingiere o, en algunos casos, simplemente los toca. Estas sustancias tóxicas suelen ser metabolitos secundarios, como alcaloides, terpenos o esteroides, a menudo más estables y persistentes. Muchas especies advierten de su toxicidad mediante colores llamativos, olores o sabores desagradables, enviando un mensaje claro a los depredadores indicando que no son comestibles. La distinción entre ser venenoso y ser tóxico no es simplemente semántica, sino que tiene importantes implicaciones evolutivas. Los venenos suelen estar altamente especializados, mientras que las secreciones tóxicas tienden a ser de acción más generalizada. Distinguir entre animales venenosos y tóxicos permite comprender cómo la evolución ha seguido distintas rutas moleculares y ha encontrado soluciones químicas diferentes para resolver el mismo desafío fundamental de sobrevivir. La diversidad de venenos y toxinas animales es tan amplia y variada como los propios organismos que los producen, desde el avispón europeo ( Vespa crabro ), hasta el gran dragón de Komodo ( Varanus komodoensis ) que puede llegar a los 3 metros de longitud y 90 kg de peso. Entre los animales tóxicos hay ejemplos muy conocidos como las ranas punta de flecha (familia Dendrobatidae), endémicas de Centroamérica y América del Sur, que utilizan potentes alcaloides en la La distinción entre ser venenoso y ser tóxico no es simplemente semántica, sino que tiene importantes implicaciones evolutivas. “
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