Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global

196 La triaca en el mundo musulmán | Fathi Diab-Haggi D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global Criticó los usos indiscriminados de remedios antivenenosos basándose en su experiencia y la observación. Advirtió sobre los efectos nocivos de algunos componentes tóxicos de las triacas si no se ajustaban sus cantidades con precisión, como en el caso del opio. Además, observó que la eficacia de un tratamiento como la triaca estaba relacionada con el estado de la mente. Argumentó que el médico debe convencer al paciente de que se recuperará, sugiriendo que la reputación «milagrosa» de la triaca podría haberse visto reforzada por el efecto placebo. Tenía criterio propio pues, aunque era creyente, fue crítico y beligerante con comportamientos sociales “religiosos”, ceremonias, liturgias, incluso con la profecía. Rebatió las opiniones de médicos griegos como Galeno sobre las triacas en su libro Alḥāwī (55). En la versión digitalizada de este libro (Sec. 5. P:299-319), queda patente que ante los envenenamientos recurre a fortalecedores de la potencia innata (5/303). También recomienda que no se les deje dormir a los que han sufrido mordedura o picaduras venenosas. Diserta sobre los venenos, las triacas, la triaca magna y la de Mitrídates; de los distintos comportamientos de los diferentes animales cuando están envenenados; de los contravenenos útiles ante venenos mortíferos (5/308) y otros remedios simples antivenenos, ungüentos locales, evacuadores de veneno (5/299). Señala que la la cúrcuma cedoaria ejerce un efecto similar al de las triacas (5/303). Instaura como habitual la aplicación de varios fomentos consecutivos de agua caliente/hielo sobre el lugar de la picadura (5/319). Asimismo, cita las recomendaciones tanto del médico siríaco Ibn Serapion el Viejo o Ibn Sarāfyūn (Damasco ¿? - Bagdad?,930) (5/311), así como las del bizantino Pablo de Egina (¿Egina, 625? –690?): para evitar la diseminación del veneno y que llegue al corazón, hay que succionar el lugar de la mordedura (la puerta de entrada), previo lavado de la boca; también se pueden poner ventosas, practicar incisiones locales, aplicar el cauterio y si es posible, seccionar el área afectada (5/319). Māsawayh Almārdinī ي � ن ي � يه المارد � اسو (Mardin, Turquía 925- Cairo, 1015; 90 años). Médico farmacólogo, en su obra Alʾaqrabāḏīn , Antidotarium en 12 volúmenes, trata sobre farmacopea, remedios compuestos, triacas y anti venenos, en lo que fue libro de texto en el medievo europeo (56).

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