Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global

195 La triaca en el mundo musulmán | Fathi Diab-Haggi D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global Más allá de su contribución al saber médico, Ḥunayn fue conocido por su integridad ética al negarse a fabricar un veneno para el califa Almutawakil, argumentando que su fe religiosa y su profesión le obligaban a crear solo remedios que curaran y preservaran la vida, como la triaca. El éxito de sus traducciones, su fortuna, su patrimonio y su cercanía a los dirigentes de palacio provocaron envidia. Tras las injurias, ofensas y desprestigio que sufrió por sus correligionarios tuvo una repentina muerte, probablemente, autoenvenenado. Alrāzī ي � ز � الرا ( Ray, Irán 865 – 925; 60 años). Hay un dicho que resume su obra: “La medicina estaba ausente, pero Hipócrates la recuperó; estaba moribunda, pero Galeno la revivió; estaba dispersa, pero Alrāzī la reunió”. Así pues, Hipócrates marcó el comienzo de la medicina occidental científica; Galeno sintetizó las diversas escuelas de pensamiento médico que lo precedieron y Alrāzī analizó, incrementó y aglutinó el saber médico logrando que la medicina tuviera entidad propia y compacta. Alrāzī mostró interés en la farmacopea, en las intoxicaciones y en los envenenamientos. Era muy meticuloso en sus experimentos y probaba la eficacia de los medicamentos y los remedios antivenenos en animales (monos y gallos) antes de aplicarlos a los humanos. En su libro Alḥāwī fī Alțib (El Compendio de Medicina), donde cita a médicos griegos y de la India, describió varios tipos de triacas y las proporciones de sus componentes. Explicó con detalle los complejos métodos para prepararlas, indicando el tiempo que necesitaban para ser eficaces, que podía llegar a ser de varios años, y su período de validez, que podía extenderse hasta treinta años y documentaba los casos en los que utilizaba la triaca para tratar picaduras y venenos. A pesar de la fama de las triacas como medicina universal, Alrāzī abogó por el uso de remedios simples, como el uso tópico de la raíz de hinojo para tratar las picaduras de escorpión en lugar de remedios complejos. Era escéptico por la extrema complejidad (polifarmacia) que definía la fórmula de la triaca y en concreto la triaca magna y partidario de reducir y limitar las indicaciones de las triacas. A pesar de la fama de las triacas como medicina universal, Alrāzī abogó por el uso de remedios simples, como el uso tópico de la raíz de hinojo para tratar las picaduras de escorpión en lugar de remedios complejos. “

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