Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global
183 La triaca en el mundo musulmán | Fathi Diab-Haggi D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global Asimismo, en “Las mil y una noche” se menciona la renombrada “triaca diferenciadora” ( Altiryāq Alfārūqī ) que establece la barrera entre la salud y la enfermedad) (22). Además, incluye historias de personajes que utilizan hierbas, y objetos mágicos como “triaca” para curar enfermedades causadas por la magia (23). La propia Šahrazād, la narradora de los cuentos en “Las mil y una noche”, noche tras otra, ejerce el efecto de “triaca narrativa” sobre el rey Šahrayār, aplacando su ira y disipando sus temores lo que detiene el «veneno» de la ira y de la venganza del rey y lo convierte en curiosidad y fascinación por las historias. Así sobrevivió Šahrazād al decreto vengativo del rey Šahrayār salvándo la vida una noche tras otra. En esta colección de cuentos, el concepto de la triaca no se limita a un remedio medicinal material, sino que incluye la sabiduría de proporcionar historias que curan el alma y corrigen los errores morales, tal y como hace Šahrazād con Šahryār. “Las mil y una noche” está repleta de historias sobre triacas medicinales y mágicas. Dejando la literatura y pasando al mundo de la medicina, la mayoría de los médicos del mundo musulmán, casi en su totalidad, han escrito o aludido al remedio terapéutico de la triaca. La triaca en el Califato de Oriente, especialmente bajo los Abasíes, fue una medicina fundamental y considerada una panacea universal. Algunos médicos añadieron distintos ingredientes y otros ampliaron las indicaciones; no obstante, entre estos galenos el entusiasmo por la triaca era diverso. Los autores que abordaron el estudio de las sustancias tóxicas, sus efectos nocivos y cómo remediarlos, usaban un lenguaje claro y sencillo, alejado del lenguaje de los alquimistas, sin recurrir a secretismos ni ocultismos, incluso describían la formulación de los venenos y las correspondientes triacas a pesar del riesgo que conllevaba, tal y como señala Martin Plessner (Poznan, Polonia 1900- Jerusalén 1973) (24). La mayoría de los médicos del mundo musulmán, casi en su totalidad, han escrito o aludido al remedio terapéutico de la triaca. “
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