Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global
150 Sierpes salutíferas | Francisco Javier Puerto Sarmiento D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global El v ino Para la triaca, Lorenzo Pérez, aconseja vino antiguo de variedad Salerno. A los que nacían en las alturas de los collados los llamaban Gaurano, en medio Saustiano y en los llanos, Salerno. Lo prefiere algo dulces y con una antigüedad entre seis y veinte años. Es partidario del italiano. Si no hay, escoge el de Medina del Campo o de Ciudad Real. Sin embargo, en las farmacopeas alemanas y belgas se recomendaba vino de España en general o de Málaga en particular (32). No mencionaré aquí el rito, la pompa y circunstancia con que se elaboraba, muy importante en el resultado final y en la credulidad de los pacientes, pues un capítulo de este libro se dedica a ello. La ut i l i dad Además de su utilidad más preventiva que curativa con respecto a la peste negra, se añaden otras cincuenta indicaciones en distintos achaques, por lo cual se convierte en una auténtica panacea. La última fue contra la sífilis, la nueva peste aparecida durante el Renacimiento. Al menos trece autores la incluyen entre sus recursos curativos; otros dos emplean serpientes en otras fórmulas personales y cuatro, víboras. Di e t a v i per ina Charas asegura: “quita toda impureza del cuerpo y de la piel y facilita la belleza; por esto muchas damas de Italia la toman como su alimento ordinario” (33). Redi nos cuenta cómo un hombre, con fiebres continuas, desayunaba con polvos de víbora; comía una menestra de pan ensopado en caldo viperino, salpimentado con polvos de víbora y regalada con el corazón y la carne de la serpiente empleada L D
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