Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global
43 Simbología de la serpiente | Pedro J. Lavado Paradinas y Luis Rivas López D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global de las Hespérides; la Uktena de los cheroquis , una serpiente cornuda de poder hipnótico, protege el Ulunsuti, su cristal de clarividencia (18); y los Nagas hindúes, semidioses con forma de serpiente (como la escultura expuesta ), custodian en el océano los textos de la Prajñaparamita hasta que la humanidad esté preparada para recibirlos (19). El contacto con la serpiente a menudo otorga una visión superior o profética. Figuras griegas como Melampo, Tiresias o Esculapio (20), e incluso el héroe nórdico Sigfrido, obtuvieron la clarividencia o la comprensión del lenguaje de las aves tras interactuar con su sangre o su lengua. En Occidente, el paradigma de este acceso al saber es el relato bíblico del Edén. Aquí, la serpiente ( Nahash ) no es una deidad rival, sino el animal más “astuto”(Gn 3:1, N-C, BAC). Su intervención actúa como el catalizador necesario para la madurez humana: precipita la pérdida de la inocencia a cambio de la consciencia moral (la Ciencia del Bien y del Mal ) (21). La serpiente es la señal de advertencia que marca la frontera entre lo profano y lo sagrado, recordando al iniciado que el secreto del universo sólo se entrega a quien tiene el valor de confrontar al guardián, una dualidad que se refleja perfectamente en los pergaminos mágicos de Etiopía expuestos , donde la iconografía serpentina se usa simultáneamente para representar el peligro demoníaco y para invocar protección espiritual. 3.4. La demonización de la serpiente: del guardián sagrado al enemigo absoluto La transformación de la serpiente de deidad a demonio es un proceso histórico fascinante impulsado por la teología. Originalmente, en el Creciente Fértil, la serpiente era venerada como símbolo de sabiduría y renovación. Sin embargo, la tradición judeocristiana necesitó distanciarse de los cultos cananeos de la fertilidad, más amables y menos rigoristas que el culto a Yahvé, y para evitar la seducción de los hebreos hacia ellos, comenzó a despojar al reptil de sus atributos divinos. El relato del Génesis marca el punto de inflexión: la serpiente pasa de ser “la más astuta” de las bestias a ser la “maldita” condenada a arrastrarse. Con el tiempo, el arte La transformación de la serpiente de deidad a demonio es un proceso histórico fascinante impulsado por la teología. “
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