Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global
198 La triaca en el mundo musulmán | Fathi Diab-Haggi D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global Ibn Sīnā cita varios tipos de triacas, destaca la de Mitrídates y dice que es “de eficacia probada”. “ El sabio concibe la triaca como un agente que fortalece la potencia vital anulando el efecto del veneno o debilitando su virulencia, retrasando su infiltración en el corazón. Por otro lado, aconseja actitudes preventivas como no acudir a comer con mucha hambre y sed y tener cuidado con las bebidas y alimentos que sean demasiado ácidos, salados, picantes, dulzainos y olorosos; pues estos sabores y los olores camuflan el sabor y el olor del veneno. Ibn Sīnā cita varios tipos de triacas, destaca la de Mitrídates y dice que es “de eficacia probada”; también nombra la triaca magna de Andrómaco, primero en añadir la carne de víbora al mithridatium , creyendo que “lo semejante cura a lo semejante”. Asegura que la mejor composición de la Triaca Fārūquī es la de Andrómaco y subraya que la proporción de los ingredientes establecida por Andrómaco es la única exitosa por razones que nadie conoce. Al comparar ambas triacas, Ibn Sīnā, no sobreestima la eficacia de la triaca magna por contener carne de serpientes y deja ver su aprecio por la eficacia probada de la triaca original de Mitrídates. Describe los ingredientes de varias triacas, sus proporciones, el modo y el lugar de su elaboración, pues, tiene que estar limpio y resguardado para evitar que caigan en los fogones insectos, sabandijas, partículas nocivas y sucias como puede ocurrir al elaborar la triaca bajo un árbol frondoso. Asimismo, describe las diversas sintomatologías vinculadas a los diferentes venenos y sus correspondientes triacas a las que estaban, siempre, acompañadas de las acciones purgativas (vómitos, diarreas) y la ingesta de bebidas frías. Ibn Sīnā se preguntaba cuál era el motivo que llevó a muchos médicos a modificar la fórmula de la triaca magna . Consideraba que la razón era simplemente pasar a la historia y ser ensalzados por haber participado en la modificación de la famosa triaca, pues querían ser tan conocidos como Andrómaco. Su contemporáneo Muḥammad Ibn Sa c idAltamīmī ( Jerusalén, ¿? - Cairo 990) fue apodado “Altiryāqī” “El triaquero” (59) por su gran experiencia en la elaboración de remedios y triacas. Promovió la fumigación con sustancias y productos químicos contra los insectos. Escribió tres monografías separadas sobre las triacas e incluso creó una propia “ muẖaliṣ Alnufūs ” (purificador de las ánimas) compuesta por sesenta y seis ingredientes, que protegía contra el veneno de todas las serpientes y escorpiones (60).
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