Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global
164 La víbora en la triaca | Jorge Alvar D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global Charas proponía la “flagelación” de las víboras antes de decapitarlas ( “Primo carum precipitur flagellation ante detruncationem capitis” ). Previamente, sugería ahogarlas en vino y, una vez muertas, cocerlas en una olla tapada para desalarlas. Era volver a las recomendaciones de Galeno y Dioscórides sobre la apetencia de las sierpes por el vino. Charas afirmaba la curación de un leproso con el vino donde se había ahogado una víbora. El parisino consideraba que la carne se debía preparar en trociscos cuyos efectos aumentaban si se triplicaba la cantidad de miel en la que debían ser embebidos. La descripción meticulosa que hace de la anatomía de la víbora, con grabados muy cuidados, es extraordinaria. Fue capaz de identificar unas pequeñas glándulas situadas bajo el ojo donde se producía un líquido amarillento cuando iba a morder el reptil, pero al que no dio más valor que el de saliva, mientras insistía en que el veneno era producto de su irritación y que se distribuía con la hiel por todo el cuerpo, incluida la carne. Redi, en cambio, no fue capaz de identificar las glándulas pero entendió que el líquido amarillo que fluía por los colmillos era el veneno. M. Charas, Nuevas experiencias sobre las víboras , 1669
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