Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global
D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global 97 Sala 1 | Venenos Animales E El coral de fuego aplanado es un organismo marino colonial perteneciente al filo Cnidaria y a la clase Hydrozoa. Aunque su apariencia recuerda a la de los corales pétreos, en realidad está más emparentado con medusas y otros hidrozoos. Habita principalmente en los arrecifes del mar Caribe y del Atlántico occidental, donde crece en aguas someras y bien iluminadas. Forma colonias ramificadas y aplanadas que contribuyen a la estructura y estabilidad del arrecife, proporcionando refugio a numerosos organismos marinos. El coral de fuego se alimenta capturando plancton y pequeñas partículas orgánicas mediante diminutos zooides especializados que recubren la colonia. Como todos los cnidarios, posee un sistema defensivo único en el reino animal, formado por células especializadas que contienen orgánulos llamados nematocistos, distribuidas por toda la superficie corporal y capaces de inyectar toxinas al mínimo contacto. En el ser humano, el contacto con el coral de fuego produce una intensa sensación de quemazón, acompañada de enrojecimiento y dolor, similar a una quemadura. Este eficaz sistema de defensa disuade a posibles depredadores y protege a la colonia frente a daños físicos, constituyendo una adaptación clave para su supervivencia en el arrecife.
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