Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global
46 Simbología de la serpiente | Pedro J. Lavado Paradinas y Luis Rivas López D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global 3.5. La Serpiente como símbolo de sexualidad. La fuerza vital Más allá de su veneno, la biología de la serpiente ha dictado su asociación universal con la sexualidad humana. Su morfología es una paradoja anatómica que las culturas antiguas no tardaron en sacralizar: su forma fálica y penetrante, su inoculación de fluidos, la vincula con el principio masculino, mientras que su vientre pegado a la tierra y su capacidad de “dar a luz” a través de huevos la conectan con el útero y la fecundidad femenina. Esta dualidad la convierte en el tótem de la “Energía Vital Pura”, una fuerza anterior a la moral que impulsa la reproducción y la vida misma. En Oriente, esta energía se conceptualiza como la Kundalini , una serpiente enroscada en la base de la columna que, al despertar, asciende transformando la conciencia, un proceso que une lo biológico con lo espiritual. Piezas como la Naga Kanya expuesta, son representaciones de esta fertilidad sagrada; son guardianas de los tesoros del agua y de la vida que fluye, capaces de bendecir las cosechas o secar los campos si son ofendidas. En la mitología griega, el ofidio actúa como vehículo de inseminación divina; Zeus adopta esta forma ( Zeus Meiliquios , la versión amable del dios) para unirse a Perséfone o a la madre de Alejandro Magno, Olimpia. El paradigma de hierogamia o matrimonio sagrado son los misterios de Sabazius (deidad frigia asimilada a Zeus). En su rito de iniciación “El dios a través del seno”, se deslizaba una serpiente bajo la ropa del aspirante para simular una unión sexual mística (26), condenada por los autores cristianos como aberración pagana. Paralelamente, en el Oriente Próximo, la prostitución sagrada en los templos de Baal y Asera (Astarté) vinculaba la serpiente a la fertilidad agrícola y la lluvia. La religión minoica asignó a la serpiente atributos positivos de protección doméstica, renacimiento y poder femenino, personificada en las célebres estatuillas de las Diosas de las Serpientes (Fig. 5), halladas en el Palacio de Cnosos y datadas hacia el 1600 a.C. Ambas figuras visten el atuendo tradicional de falda de volantes, delantal ritual y un corpiño ajustado que deja el pecho descubierto como signo de abundancia nutricia.
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