Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global
D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global 383 Sala 3 | Salud Pública E El estudio de los venenos de serpientes ha sido clave en el desarrollo de numerosos fármacos modernos, especialmente en el ámbito cardiovascular y hemostático. Un ejemplo destacado es el captopril, primer inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina, diseñado a partir de un péptido presente en el veneno de serpientes del género Bothrops . Este avance revolucionó el tratamiento de la hipertensión arterial, la insuficiencia cardiaca y la nefropatía diabética, y dio lugar al desarrollo de otros fármacos similares como enalapril y lisinopril. En el campo de la hemostasia, diversas toxinas ofídicas han servido de base para la creación de agentes antitrombóticos y antiagregantes plaquetarios utilizados en síndromes coronarios agudos y procedimientos como la angioplastia. Asimismo, componentes derivados de venenos se emplean en la elaboración de hemostáticos y adhesivos biológicos, como las colas de fibrina, útiles para controlar el sangrado en cirugía. Por último, el suero antiofídico representa el aprovechamiento terapéutico más directo del veneno, siendo el único tratamiento eficaz frente a los accidentes ofídicos. Paralelamente, continúan las investigaciones sobre nuevas aplicaciones, como el tratamiento del dolor crónico, lo que confirma el gran potencial farmacológico de los venenos de serpientes.
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