Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global

D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global 373 Sala 3 | Salud Pública L La víbora hocicuda ( Vipera latastei ) habita en la mayor parte de la Península Ibérica a excepción de su extremo septentrional. Su nombre común hace referencia a la particular morfología del rostro, donde destaca un apéndice nasal orientado hacia arriba. Es de tamaño mediano, pudiendo superar los 60 cm de longitud total y de aspecto robusto, similar al de otras especies del género Vipera. La coloración varía entre tonos grises, pardos o rojizos, con un patrón dorsal en zigzag más oscuro, cuyos bordes pueden ser ondulados o afilados según la región, y un vientre claro. Habita áreas con abundante cobertura rocosa, aunque también ocupa zonas de ecotono de matorrales y de bosques. Su actividad es principalmente diurna, si bien en el sur de la península, especialmente en Andalucía, se han registrado individuos activos durante la noche. Vipera latastei posee colmillos frontales solenoglifos y un veneno de acción predominantemente hemotóxica, con componentes citotóxicos y miotóxicos leves, que emplea para inmovilizar a sus presas, entre las que se incluyen pequeños mamíferos, reptiles, anfibios y aves. En humanos, la mordedura suele provocar dolor y efectos locales, pero rara vez conlleva complicaciones graves.

RkJQdWJsaXNoZXIy ODI4MTE=