Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global
D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global 281 Sala 2 | Triaca Magna E El procedimiento para el empleo de las víboras en terapéutica era siempre el mismo. Con unas tenazas se cogía una víbora viva, oprimiendo cerca de la cabeza; se le cortaba con unas tijeras y se eliminaba la cola, se separaban las entrañas, salvo el corazón y el hígado, y se introducía en una vasija, que contenía alcohol (‘espíritu de vino’). Luego se despojaba de la piel y se cortaba en pedazos. Estos se ponían a cocer en una vasija de estaño, tapada y colocada al baño maría, si se deseaba obtener un ‘caldo’, que luego debía colarse; o se reducían a polvo y se mezclaban con grasa o gelatina si era otra la formulación deseada. Estos polvos recibían el nombre de ‘Bezoardicum anímale’. A estas formulaciones se unen otras, como el pan de víboras, al que a la carne de víbora se añade polvo de zarzaparrilla, harina de trigo y fermento; una vez horneado se consume en lugar del pan común, convirtiéndose en un estimulante a la par que combate la sífilis, el escorbuto, la lepra o la caquexia. Al aceite empirreumático de víboras, obtenido por destilación seca, le fueron atribuidas propiedades estomacales. Estos medicamentos, como el resto de los hidrolados animales de Guibourt [Nicolas- Jean-Baptiste-Gaston Guibourt (1790-1867)], preparados con la carne de diversos animales, entre ellos las ranas, tortugas, caracoles, víboras, etc., fueron suprimidos, en gran parte, por el Codex … francés de 1884.
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