Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global
D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global 273 Sala 2 | Triaca Magna L Las cortezas de naranjas y limones, en menor medida la de cidra, se emplearon como antiescorbúticos de manera empírica. Con ellas se preparaban jarabes refrescantes y diuréticos, indicados en los casos en que el paciente tuviera fiebres altas y sostenidas y necesitase injerir una ración de agua con objeto de reponer las cantidades perdidas. Estas cortezas tuvieron amplio empleo como aromatizantes de preparados medicinales. Las cortezas de frutos cítricos han sido empleadas tradicionalmente como tónicos estomacales y carminativos, para favorecer la expulsión de gases intestinales. Además, se emplearon en la producción de algunos licores medicinales; para ello se utilizaban cortezas de naranjas y limones secas, cortadas en pedazos e introducidas en una botella de boca ancha con 2/3 de alcohol de 90º y 1/3 de agua común; bien tapada, se dejaba macerar durante nueve días, al cabo de los cuales se añadía azúcar. Este jarabe solía administrase después de las comidas para aliviar los problemas digestivos que la ingesta de alimentos hubiera podido producir.
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