Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global

D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global 265 Sala 2 | Triaca Magna M Moyse Charas se suma al criterio de la mayoría de los autores, como Bustamante de la Cámara en su De animantibus Scripturae Sacrae, reptilibus ..., 1595, quien reafirma que la fuerza de la triaca residía sobre todo en la carne de la víbora por sus admirables virtudes capaces de “abrir, enfriar, calentar y disolver… que se pueden admirar, pero no explicar”. Charas trata de aclararlo por la sinergia entre compuestos porque “...al mezclarse hace(n) que surja una facultad totalmente sublime entre ellos, la cual no se encuentra en ninguno de los ingredientes antes de su confusión mutua”. Charas propone ahogar las víboras en vino y “flagelarlas” antes de cocerlas, cambia los simples e introduce otros cambios en la fórmula de la triaca pero sin aclarar dónde reside el veneno. Es, sobre todo, un excelente anatomista de las víboras en las que ha realizado innumerables disecciones hasta identificar unas glándulas debajo del ojo, que Redi admite no haber logrado disecarlas, pero a las que solo les atribuye la formación de saliva que, efectivamente, es inoculada por los colmillos sin consecuencias. Insiste en la necesidad de que la serpiente se encolerice para que su sangre y carne se impregnen de veneno pero no llega a explicar su origen. Cuando la víbora bufa iracunda, en esa exhalación hay veneno como lo hay por todo el cuerpo. Su libro alcanzó mucha popularidad por su lenguaje llano y preciosos grabados.

RkJQdWJsaXNoZXIy ODI4MTE=