Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global

D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global 263 Sala 2 | Triaca Magna E El texto de 1664, citado antes, había creado una gran polémica por considerar inútil el uso de la carne de la víbora en la triaca. Afectaba muchos intereses económicos. Redi, obsesionado por las críticas, llegó a realizar más de 300 experimentos porque: “Cada día me confirmo más en mi resolución de no querer dar fe a las cosas naturales, salvo a las que veo con mis propios ojos, y a menos que la experiencia repetida y reiterada me lo confirme”. Los muchos trabajos experimentales de Redi, consecutivamente demostraron en varias especies animales que el veneno no es fruto de la cólera de la víbora ni que la ingesta de su carne sea tóxica y, por tanto, su administración periódica en pequeñas dosis no puede proteger en caso de envenenamiento (objetivo primordial por el que se desarrolló la triaca). Aunque no fue capaz de identificar las glándulas venenosas de la víbora, determinó que el veneno estaba en la saliva que fluye a través de los colmillos al ser clavados, requisito imprescindible para que sea nocivo y que si se ingiere saliva, no es tóxica. Para muchos, Redi inaugura la toxicología experimental.

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