Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global
D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global 251 Sala 2 | Triaca Magna G Grabados xilográficos de la edición valenciana de Dioscórides, anotada por Andrés Laguna (1510- 1559) e impresa por Vicente Cabrera en 1677. El grabado muestra unas camisas enroscadas de dos serpientes. El epígrafe Senectus anguium o vejez de las serpientes está precedido por esta ilustración que muestra dos serpientes enroscadas. Dioscórides aborda el uso de la piel o camisa de serpiente tratada adecuadamente para “clarificar” la vista y aliviar el dolor de oído y dientes. El “Cosechador” de víboras. Grabado de Wolfgang Meyerpeck (1505-1578) a partir de un dibujo de Giorgio Liberale (1527 - ca. 1579). Ilustración recogida en la edición valenciana de 1677 de la obra de Dioscórides. La escena representa a un cazador de víboras en el momento de capturar a dichos reptiles para introducirlos en un cesto. La de cazador de víboras o “viborero” era una profesión que perduró, al menos en España, hasta mediados del siglo XX, tal como narra Ignacio Aldecoa en uno de sus relatos, “Los hombres del amanecer”, recogido en “El corazón y otros frutos amargos” (Madrid, 1959), donde dos cazadores de víboras vendían a un laboratorio los reptiles capturados, a un precio de cuatro pesetas cada ejemplar.
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