Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global
216 La triaca del Real Colegio de Boticarios de Madrid | Antonio González Bueno D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global de pan candeal, regado con vinos blanco y tinto (31) y finalizado con dulces y hojaldres (32). En la ceremonia de 1799 se mantiene el ‘cocido’, aún más enriquecido, acompañado de pasteles, frutas y café (33). En el otoño de 1747 la ceremonia de exhibición pública de los simples y la preparación del fármaco se celebró en la calle de San Pedro, frente del Hospital de la Pasión ( Gaceta de Madrid , 19/09/1747). En la primavera de 1749 y en el verano de 1756, los actos tuvieron lugar en la casa-jardín de la calle del Barquillo ( Gaceta de Madrid , 13/05/1749) y, en el verano de 1771, en la calle de Relatores “á la izquierda, quarto baxo, casa que hace esquina con la calle de la Magdalena” ( Gaceta de Madrid , 30/07/1771). El a lmacenami ento y d i s t r i buc i ón de l a t r i aca de l Co l eg i o de Bot i car i os de Madr i d En el enero de 1790, el Colegio de Boticarios de Madrid inicia las anotaciones de un Libro registro de las cantidades de triaca despachadas por el Colegio de Boticarios de Madrid, que habría de extenderse hasta 1872 (34) . Estas anotaciones nos permiten aproximarnos, en términos cuantitativos a la producción de triaca comercializada por la corporación madrileña (tabla 2, gráfica 1). La triaca era envasada en dos tipos de botes: ‘pequeños’, cuyo contenido equivaldría a 0.5 libra [0.25 kg] y ‘grandes’, con una libra de contenido [0.50 kg]. No todos los años se preparó triaca, pero sí todos se efectuaron tareas de envasado; se ocupaban de ello un grupo de colegiados, habitualmente vinculados a la Junta directiva, en una cifra que oscila en torno a los cuatro asistentes por sesión quienes, en contadas ocasiones, recurrían a una persona de su confianza que los representara: un familiar o un mancebo (36) . El número de jornadas de envasado dependía de la cantidad considerada precisa para mantener las existencias; cuando estas alcanzaban las 100 libras [50 kg], solía convocarse una nueva sesión de envasado. En cada sesión, hasta un máximo de once anuales En el enero de 1790, el Colegio de Boticarios de Madrid inicia las anotaciones de un Libro registro de las cantidades de triaca despachadas por el Colegio de Boticarios de Madrid, que habría de extenderse hasta 1872. “ E
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