Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global

214 La triaca del Real Colegio de Boticarios de Madrid | Antonio González Bueno D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global retráctiles, por los que inyecta el veneno; una protección en la que insisten Moyse Charas y Francesco Redi (1626-1698), tal y como recuerda el autor de este escrito. Un veneno que tipifica de naturaleza ácida y volátil, que emplea como sustrato un ‘licor flavescente’, y cuyas características se ufana en justificar. La so l emni dad de l ac to de l a preparac i ón púb l i ca de l a t r i aca de l Co l eg i o de Bot i car i os de Madr i d En un primer momento, la exhibición de los simples que habrían de constituir el medicamento, y el trabajo de su preparación, se realizó en el Monasterio de las Descalzas Reales; el medicamento quedó en la botica de ese centro religioso, bajo la vigilancia del Protomédico, quien procedió, también, a su tasación (Puerto, 2009). Tras esta primera sesión pública, la exposición de simples se efectuó en la casa colegial. Conocemos, con algo de detalle, el protocolo seguido durante la preparación de la triaca realizada en el agosto de 1756; un acto que tuvo lugar en la casa-jardín de la calle real del Barquillo, al que se dotó de publicidad en las calles madrileñas a través de unos carteles diseñados al efecto (22). Unos profesionales especializados, los ‘altareros’, se ocuparon de diseñar y organizar los espacios donde habrían de ubicarse los simples (23); un carpintero construyó una barandilla y un expositor ex professo (24) , además se recompusieron las paredes de la sala (25) y la escalera baja del jardín. Se alquilaron tapices para las barandillas, estatuas, repisas, platos y bandejas de porcelana, sillas, cortinas para el gabinete y unas bandejas de plata (26); se completó el espacio con morteros de mármol, tibores chinescos y una decoración floral (27). El espacio estuvo custodiado, durante los cinco días de la muestra, por cuatro granaderos y un sargento, a la par una guardia de honor y un control sobre los materiales expuestos (28). El sábado 07 de agosto de este 1756 llegó a las puertas de la casa colegial el cortejo de coches de caballo en el que los miembros L

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