Serie monografías | De brebajes y serpientes. Entre la triaca magna y una emergencia de salud global
187 La triaca en el mundo musulmán | Fathi Diab-Haggi D e b r e b a j e s y s e r p i e n t e s Entre la triaca magna y una emergencia de salud global La triaca era un compuesto farmacéutico muy necesario por lo que las autoridades participaban activamente en su producción. Las relaciones y redes comerciales entre países estaban vinculadas al comercio de los ingredientes de la triaca que en Oriente procedían de la región del mar Muerto y de otras partes de Alšām (La Gran Siria) (32). Durante el siglo X, los expertos en la elaboración de triacas desarrollaban su actividad en Jerusalén, donde producían el antídoto y lo exportaban a otros países. Durante los periodos ayubí y mameluco, Egipto se convirtió en el principal centro de producción de triacas. Los usos de esta sustancia se conocían y aplicaban en Oriente a lo largo de la Baja Edad Media y hasta la época moderna. Ibn Kaladah ejerció en Persia, y con éxito, su quehacer médico tanto en el ámbito de la población general, la clase aristocrática y el círculo palaciego. No se conocen escritos propios de Ibn Kaladah, exceptuando al-Risālah fī al-as’ilah al-ṭabī‘īyah al- Ḥārithīyah (33) (“La epístola sobre las cuestiones naturales de al-Ḥārith” ) que trata diversos temas relacionados con el mundo natural. Esta temática forma parte de las versiones en árabe, del género conocido más tarde en el mundo latino como Problemata physica (34). Muchas fuentes reproducen el diálogo que tuvo Ibn Kaladah con Cosroes I, llamado Anuširwān. Por su prestigio, la palabra “cosroes” se utilizó como un título que trascendía al nombre propio y representaba la dignidad real. El texto original del diálogo entre Ibn Kaladah con Cosroes I se debe a Ibn Abī Uṣaybi c ah que lo anota íntegro en su encomiable obra C uyun tal y como queda reflejado en las dos siguientes estampas (35) . Éstas son un fragmento del tratado sobre cuestiones relacionadas con el mundo natural y las eruditas discusiones. La copia no está fechada y parece ser de finales del siglo XVII o principios del XVIII. A pesar de tener una vida cómoda, grata y disfrutar de buen estatus profesional y social, la nostalgia de estar con los suyos pesó más e Ibn Kaladah volvió a Alțā`if. Con todo su bagaje médico y personal sería un puente entre la incipiente medicina tradicional del mundo musulmán y los conocimientos médicos helenísticos, persas y de la India. La triaca era un compuesto farmacéutico muy necesario, por lo que las autoridades participaban activamente en su producción. “
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