El 15 de diciembre de 2025 abrió sus puertas en las salas expositivas de la Real Academia Nacional de Medicina de España la exposición dedicada a la figura del médico francés Henri Laborit, del cual ahora se cumplen 30 años de su fallecimiento. La muestra titulada ‘Henri Laborit. Conciencia, conocimiento e imaginación’ nos descubre a este médico innovador de la Armada francesa que fue pionero en el desarrollo de la anestesia “tranquilizadora” y de los conceptos de hibernación artificial y protección metabólica. Él sintetizó por primera vez en 1960 el hidroxibutirato de sodio (NaGHB), un derivado natural del ácido γ-aminobutírico (GABA), el principal neurotransmisor inhibidor del sistema nervioso central. Gracias a ello fueron posibles cirugías más largas y seguras y sentó las bases para la anestesia moderna y la reanimación en cuidados intensivos. Henri Laborit y sus colaboradores aplicaron el hidroxibutirato de sodio en diversas áreas médicas, entre ellas la anestesia y la reanimación, la neuroprotección y el tratamiento del shock, la psiquiatría y los trastornos del sueño, así como la fisiología del estrés.
Durante las décadas de 1960 a 1980, el hidroxibutirato de sodio se empleó de forma experimental y clínica en ginecología y obstetricia, particularmente en Francia, Italia y algunos países de Europa del Este. Sus aplicaciones más destacadas fueron la anestesia obstétrica, la sedación en procedimientos ginecológicos menores, la protección fetal en casos de sufrimiento intrauterino, y los trastornos neurovegetativos del ciclo menstrual. Hoy en día, el hidroxibutirato de sodio mantiene indicaciones médicas restringidas, principalmente al tratamiento de la narcolepsia con cataplexia y el tratamiento del síndrome de abstinencia alcohólica severa en algunos países europeos.
Asimismo, Laborit participó en la introducción de la clorpromazina, el primer neuroléptico moderno, revolucionando el tratamiento de la psicosis y la psiquiatría. Igualmente desarrolló la teoría de la “inhibición de la acción”, explicando cómo la imposibilidad de actuar frente al estrés produce trastornos somáticos y psicológicos. Vinculó biología, comportamiento y organización social, proponiendo una visión interdisciplinaria del ser humano.
La exposición muestra libros y elementos utilizados a lo largo de toda su trayectoria profesional, así como su lado más divulgativo y su colaboración con la industria cinematográfica. En la película ‘Mi tío de América’, dirigida por Alain Resnais en 1980, Laborit aparece explicando sus teorías científicas y en ella quedó reflejada su ideología al conectar neurobiología, conducta y sociedad.
“Y es que Laborit era una figura influyente más allá del ámbito científico, ya que su pensamiento se situaba en la intersección entre la neurociencia, la psicología y la filosofía, convirtiéndolo en una figura clave para comprender la relación entre el cerebro, las emociones y la organización social, dedicando gran parte de su vida al estudio de los mecanismos fisiológicos que determinan las reacciones humanas frente a las situaciones de estrés, conflicto o frustración”, asegura el Prof. Luis Pablo Rodríguez, Académico de número y comisario de la exposición, la cual puede ser visitada hasta el 27 de febrero de 2026.

