José Gómez Ocaña

Organizada por la Real Academia Nacional de Medicina (RANME) y el Museo de Medicina Infanta Margarita (MMIM), con la colaboración de la Fundación ASISA y la Fundación RANME, el día 1 de octubre fue inaugurada la muestra dedicada a la figura de José Gómez Ocaña con motivo del 125 aniversario de su ingreso como académico. Fue Académico de Número de la RANME en el año 1900 y de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales en 1904. Fue asimismo miembro fundador de la Sociedad Española de Biología y en 1914 nombrado Senador a propuesta del Claustro de la Universidad Central. Igualmente era poseedor de la Cruz de Isabel la Católica. En los años 1913, 1916 y 1918 fue candidato al Premio Nobel por sus trabajos sobre secreciones endocrinas.

Los profesores Jesús Fernández-Tresguerres, académico de número de Endocrinología Experimental, y Antonio Campos Muñoz, académico de número de Histología, son los comisarios de la exposición sobre el Prof. Gómez Ocaña, la cual exhibe obras, documentos y fotografías de gran valor histórico. Entre otras, el curriculum vitae escrito de su puño y letra, la biografía que escribió del Dr. Federico Olóriz, el acta de su elección como académico de número de la RANME del año 1899, el discurso que leyó en la sesión inaugural de apertura de curso académico en 1914, fotografías en la Academia junto al Rey Alfonso XIII, ejemplares de “Fisiología del Cerebro” de 1894 o de “El Aparato Tiroideo” de 1899, así como muestras de cardiogramas registrados por un cardiógrafo desarrollado por el propio académico.

José Gómez Ocaña nació en Málaga en 1860 y a los dieciséis años se desplaza a Granada con su familia para realizar en la Universidad los estudios de Medicina. Entre sus maestros destacan algunas figuras de la escuela médica granadina como Mariano López Mateo, Aureliano Maestre de San Juan, Juan Creus y Manso, Santiago López Argüeta, Eduardo García Duarte o Benito Hernando Espinosa, varios de ellos futuros Académicos de la RANME . Consigue el grado de doctor en 1885 con la tesis titulada ‘Anatomía y Fisiología del tubérculo’ y, por oposición, obtiene una plaza de ayudante en la Facultad de Medicina de Madrid. En mayo de 1886 ganó igualmente por oposición la Cátedra de Fisiología de la Facultad de Medicina de Cádiz, ciudad a la que se traslada y en la que permanece ocho años. En esta Facultad andaluza y, con posterioridad, en la Facultad de Madrid, Gómez Ocaña desarrolló una importante actividad docente e investigadora en fisiología. Su obra en ambas actividades, publicada en revistas y libros y difundida a través de congresos internacionales, marcó un hito en la evolución de la Fisiología en España.

Las contribuciones fundamentales de su investigación y en la docencia fueron las siguientes: introduce en España la fisiología experimental inspirada por la obra de Claude Bernard, frente al talante libresco de la Fisiología académica existente en ese momento. Y lo hace tanto en la investigación que lleva a cabo, como en la docencia que imparte en la facultad de medicina, lo que queda muy claramente reflejado en las cinco ediciones de su conocido y reputado libro de fisiología. Sus investigaciones se centraron en los dos sistemas de regulación funcional, el sistema nervioso y el sistema endocrino. En el primero, en relación con los centros ópticos y el estudio funcional de los nervios vagos y, en el segundo, en relación con el tiroides, paratiroides y suprarrenales. En su última etapa investigó sobre la acción biológica del potasio, sodio, calcio y magnesio y desarrolló instrumentos innovadores como un cardiógrafo y un miógrafo destinado a facilitar el registro gráfico de las funciones; El magisterio de Gómez Ocaña sistematizó la enseñanza de la fisiología, incorporó las prácticas de laboratorio y ejerció un magisterio que proyectó en la medicina y la fisiología de su tiempo. Entre sus discípulos destacan Alfonso Medina Martínez, Carlos María Cortezo y Juan Negrín López.

CARTEL  VÍDEO DE LA EXPOSICIÓN